Cuando escucho escusas y explicaciones de porqué no vamos a donde decimos que queremos ir, muchas veces me pregunto quién tiene el control sobre nuestras vidas, quién pilota el rumbo de nuestro destino.

Algunos dices que el destino está escrito. ¿Eso significa que debemos sentarnos a esperar a que la vida nos sorprenda? ¿Significa que todo lo que hacemos estaba ya diseñado para nosotros? Cada una de estas preguntas nos lleva a lugares muy distintos.

Me quedo con la primera. Siempre he pensado que uno de los grandes regalos que se nos ha dado es la voluntad y el libre albedrío. Siempre me ha parecido fascinante ver como nuestra voluntad crea realidades y que de ella depende el rumbo que tome nuestra vida.

¿Hace cuánto tiempo te dices lo mismo? “Si, sé que quiero hacerlo”… pero nada cambia. Muchas veces sabemos lo que queremos y como conseguirlo pero… todo sigue igual…

¿Cuál es la clave para romper con la inercia e ir con toda nuestra determinación a por nuestro sueño?

Anuncios